QUE SOMOS COMO ASOCIACION



ASSOCIACIÓ DE DONES INTERVINGUDES DE MAMA.
Fundada en 1995,por un grupo de mujeres valientes que hicieron posible que siguiera adelante,PILAR VICENTE,MARIA JESUS ANAYA,SILVIA SOLE entre otras,actualmente su presidenta es DIGNA DE TORRES
Somos una Asociación formada por mujeres,que hemos padecido un cáncer de mama y nos constituimos como entidad para contribuir a ayudar a otras mujeres que se encuentran en esta situación.Conscientes que hay experiencias que nada mas se pueden compartir con quien ya las han vivido,nuestra voluntad és la de aportar un punto de información y ofrecer soporte y rehabilitación a las afectadas.Los objetivos de ADIMA se centran en ayudar a las mujeres afectadas y a sus familiares mas directo,a superar problemas cotidianos para mejorar su calidad de vida.Dejando a parte el campo estrictamente médico,queremos potenciar otras actividades lúdicas,culturales y sociales.


jueves, 30 de junio de 2011

Quimioterapia y conducción

Del blog de josep Estruel http://vivenciesjosep.blogspot.com/

Escribe Elisabet Tomás Sazatornil, de Barcelona una carta en el periódico La Vanguardia.

Tengo 30 años y en octubre del año pasado me diagnosticaron linfoma de Hodgkin, que es un cáncer en el sistema linfático. Llevo siete meses de tratamiento con quimioterapia y afortunadamente mi enfermedad me ha permitido llevar una vida normal: continúo trabajando, haciendo deporte y siendo totalmente independiente, hasta el punto de que muchas veces me olvido de que estoy enferma. Sin embargo, el pasado mes de mayo me sentí discriminada, llena de rabia e impotencia. Al ir a renovar el carnet de conducir, se me denegó porque estoy en tratamiento de quimioterapia y según la ley no puedo conducir hasta pasados tres meses de mi última sesión de tratamiento. ¡Qué incongruencia tan grande! Tengo el alta médica para trabajar como ingeniera pero no puedo trasladarme a mi puesto de trabajo debido a que no tengo carnet de conducir.


El Doctor Andrés López Servicio de hematología del hospital universitario Vall d´Hebron de Barcelona, le responde lo siguiente:
La quimioterapia es uno de los tratamientos de elección en el linfoma de Hodgkin. Hay muchos tipos de quimioterapia y su tolerancia presenta una amplia variabilidad entre los pacientes que la reciben, por lo que durante el tiempo de tratamiento hay que tener algunas precauciones. En lo referente a la conducción de vehículos, se ha de estudiar tanto el estado del paciente como la tolerancia individual al tratamiento. En principio, se desaconseja la conducción en los días de su administración ya que pueden aparecer problemas debidos tanto al tratamiento en sí como a la medicación que se administra para prevenir reacciones adversas. Si el paciente presenta vómitos, es preferible que no conduzca en los 2-3 días posteriores. Sin embargo, si el paciente está en condiciones de llevar una vida normal (incluida la laboral), no se le desaconseja ninguna actividad salvo que sea de riesgo.

Mi respuesta

Elisabet, entiendo perfectamente tus sentimientos. Sentirte discriminada, llena de rabia e impotencia es normal. Yo añadiría que a uno -aunque sea en su imaginación- se le quedan las ganas de dar una patada en aquella barraca que le llaman consultorio. Mi caso aunque sea justamente al otro lado del tuyo también es de rabia e impotencia.

Yo también tengo cáncer, Mieloma Múltiple, y siempre he conducido, -evidentemente como explica el doctor- Creo que ya no fue muy normal renovar el carnet a los 45 días de haber salido de un segundo trasplante de médula. De esto hace unos años. Esta es la primera incongruencia. Hace un año al sufrir una recaída, aproveché para ser voluntario en Nuevas Terapias en el Hospital Clínic. Fue un tratamiento muy duro, muy agresivo e invasivo. pero afortunadamente con éxito. Solo han quedado los efectos secundarios, que en mi caso son neurológicos.

No existe actualmente un tratamiento eficaz que prevenga la aparición de neuropatía, y cuando aparece, no hay tratamiento eficaz que la revierta, salvo el cese del tratamiento (aunque en ocasiones queda un daño irreversible, que no mejora con la retirada del tratamiento), esto hace que sea imprescindible la correcta valoración neurológica antes del inicio del tratamiento, para prevenir y tratar aquellas situaciones que pueden agravar este efecto tóxico. (que también se hizo)

1. Ampliación de la base de sustentación al caminar.

2. Inestabilidad al caminar (más en oscuridad)

3. Dolor al caminar

4. Debilidad en parte distal de las extremidades

5. Pérdida de fuerza en dedos de manos, dificultad para realizar tareas que requieran precisión

6. Debilidad al flexionar tobillos.

7. Pérdida de audición

8. Pérdida de sensibilidad (también pérdida de sensación térmica)

9. Alteraciones sensitivas como disestesias (percepción dolorosa de estímulos no dolorosos) o parestesias (hormigueo).

10. Desaparición de los reflejos osteotendinosos

11. Pérdida de la memoria reciente, comprensión,....

12. Todos estos síntomas y bastantes más son los que yo padezco, y además pueden ser -como es mi caso- aleatorios. Esto significa que lo que ahora no puedo hacer, es posible que dentro de una hora si. O al revés.

Los efectos neurotóxicos pueden aparecer inmediatamente o diferidos (incluso tras largos periodos desde la finalización del tratamiento) El daño no solo depende del fármaco empleado, sino que también de la duración del tratamiento y la dosis acumulada del fármaco.

El diagnóstico es clínico, y los síntomas o síndromes (asociación de síntomas) que aparecen dependerán de la zona del sistema nervioso dañada, pudiendo dividirse en seis grandes grupos, -que ahora no vienen al caso-.

No hace falta decir que no conduzco. (nadie me ha dicho que lo haga) En diciembre caducó el carnet, y aprovechando que mi hija tenía que renovar el suyo le acompañé. Pedí información sobre cuando tiempo había de prorroga, y la contestación fue:

-No hay tiempo establecido, pero lo que puede hacer es sacárselo ahora y luego no conducir.

Increible!

No quise aceptar. Me pareció que ellos no actuaban correctamente, (en estas situaciones no es posible que den el carnet a nadie) Y yo no tengo que hacerme trampas al solitario.

Sigo sin conducir, y sin carnet.

Elisabet, me quedo con tu frase de “que muchas veces me olvido de que estoy enferma”. Te deseo toda la suerte del mundo.

Saludos

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